
Al conjunto de características que distinguen al producto de una empresa de sus competidores lo denominamos ventajas competitivas. La ventaja competitiva de una empresa estaría determinada en su habilidad, recursos, conocimientos y atributos, etc..., de los que dispone, y los mismos de los que carecen sus competidores o tienen en menor medida, haciendo posible la obtención de unos rendimientos superiores a los de aquellos.
Michael Porter afirma que la competitividad está determinada por la productividad, definida como el valor del producto generado por una unidad de trabajo o de capital. El ser competitivo hoy en día significa tener características especiales que nos hacen ser escogidos dentro de un grupo de empresas que se encuentran en un mismo mercado buscando ser los seleccionados. Es diferenciarnos por nuestra calidad, por nuestras habilidades, por nuestras cualidades, por la capacidad que tengamos de cautivar, de seducir, de atender y asombrar a nuestros clientes, sean internos o externos, con nuestros bienes y servicios, lo cual se traduciría en un generador de riquezas. (Michael Porter, “Ventajas Competitivas”). Este es el resultado de una mejora de calidad constante y de innovación.
Según Michael Porter las empresas deben estudiar cinco fuerzas que determinan el atractivo intrínseco de un mercado o de un segmento de mercado. Estas fuerzas están representadas por la competencia dentro del sector industrial, los competidores potenciales, los productos sustitutos y los proveedores. Cada fuerza representa una amenaza mostrada a continuación:

Saber cómo se mueven las otras empresas no sólo es sano, sino necesario para estar al día con las nuevas tendencias y cambios que va experimentando el mercado. El gerente que es el encargado de la empresa es considerado un emprendedor y debe estar siempre atento a los pasos que da su competencia. En un comienzo, para saber si la idea de negocio ya existe o bien está siendo mal abordada por otras empresas; luego, para descubrir nuevos nichos de mercados, mejorar la oferta, aumentar la cartera de clientes, entre otros beneficios.
Un sector industrial se define como un conjunto de empresas que ofrecen productos o clases de productos que se pueden sustituir.
Los sectores industriales se pueden clasificar según: (número de empresas, su grado de diferenciación, la presencia o ausencia de barreras de entrada y salida, las estructuras de costes, el grado de integración vertical y el grado de globalización.
Tipos de estructuras en los sectores industriales
Monopolio puro: única empresa que ofrece un producto servicio en un determinado país o área.
Oligopolio: pocas empresas fabrican productos que van desde ofertas fuertemente diferenciadas lasta productos estandarizados.
Competencia Monopolística: Existen muchos competidores que son capaces de diferenciar sus ofertas total o parcialmente.
Competencia Pura: cuando una gran cantidad de competidores ofrecen el mismo producto o servicio.

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